Risa subversiva

Si has viajado en avión, te sonará familiar la recomendación que dan antes de despegar, de que en caso de emergencia primero te pongas la máscara de oxígeno vos para luego poder ayudar a otra persona.  Eso es lo que debemos hacer en esta Nicaragua que hace seis meses empezó la tarea de derribar a Daniel Ortega y en el proceso hemos dejado los pedazos de esa vida que hasta el 18 de Abril conocíamos, sumiendo a muchos ciudadanos en el caos, el duelo, la separación familiar y el desempleo, sin embargo, aunque este sea un escenario desolador, yo lo celebro porque por otro lado,  nos ha regalado la reconexión con el más bello de los sentimientos: el amor por el prójimo, que es posible solamente si somos capaces de sentir compasión y alegría,

Mantener el optimismo y la alegría como el acto más sublime de emancipación ciudadana y de amor por el prójimo

Y lo hemos logrado porque en medio de centenares de muertos, desaparecidos y encarcelados, que nos duelen hondamente, también hemos tenido esperanza, júbilo e inspiración, y así es como hacemos temblar las piernas de la dictadura, por eso ellos se han encargado de desmoralizarnos ejerciendo el mal a toda costa, quieren debilitarnos al extremo de causarnos una parálisis inyectándonos miedo letal. Entonces nosotros tenemos la tarea personal de mantener el optimismo y la alegría arriba, como el acto más sublime de emancipación ciudadana, de revolución y de amor por el prójimo.

Recordemos que culturalmente nos han enseñado a acunar el dolor, esos lutos de negro que usaban por años las viudas aún son parte de nuestra educación, son parte de la cultura de sometimiento de las religiones y de los gobiernos. ¡Un pueblo triste es un pueblo que se puede dominar!  En esa línea, Ortega y Rosario Murillo han empleado tácticas abominables para impedir que marchemos en las calles, no quieren que nos juntemos porque ahí, dentro de esa masa humana, donde vamos pobres, clase media y ricos, caminando en armonía bajo el sol, a 38 grados de calor, en el más amplio respeto, nos hacemos fuertes, felices y más grandes.

Globos azul y blanco libertarios

Sin embargo, la dictadura es incapaz de apagar la chispa de Abril porque la convicción representada en la bandera nacional va en el corazón, de donde no la pueden arrancar. Por otro lado, la creatividad popular se ha encargado de cohesionarnos a través de la risa y el buen humor, siendo la fogata de nuestro optimismo desde el inicio.

Hace menos de dos meses,  aparecieron las chimbombas azul y blanco, así le llamamos a los globos inflados a pulmón. Ahora tienen un significado insurrecto y han valido la prisión a varias personas por el simple hecho de tirarlos en las calle de sus vecindarios, con mensajes libertarios escritos a mano. Se han usado en marchas y se han adoptado como un símbolo de lucha. Otro día amaneció la ciudad de Rivas inundada con los viejos de trapo vestidos de azul y blanco y también vimos zapatos bicolor colgados en los cables eléctricos.

Pero nada se asemeja a la inspiración que nos generan algunos presos políticos cuando desde sus mazmorras escriben cartas que luego se viralizan pidiendo que no claudiquemos. De igual forma cuando los vemos en uniforme de preso en los juicios donde les imponen condenas de 25 años o más por delitos que no cometieron y ellos en respuesta a esa injusticia nos regalan amplias sonrisas exhibiendo el alma en paz, o levantan sus brazos en señal de lucha, cantan, rezan y Edwin Carcache nos manda un mensaje de fortaleza en lenguaje de manos.

Con el alma alegre podremos mantener viva la llama de la insurrección y la solidaridad. Ríe 

El último hit de la lucha cívica ha sido la acción del #SoyPicoRojo, nacida a raíz del encarcelamiento de Marlen Chow tras haber estado en un plantón donde apresaron violentamente a 38 personas. Ella compartió su labial con sus compañeras de celda en un acto de rebeldía, transformando la tragedia en contento, y en cuestión de horas las redes sociales se encendieron motivando a mujeres y hombres a pintarse los labios en rojo y a publicar sus fotos. Esto ha sido tan exitoso como divertido que ha dado la vuelta al mundo occidental, logrando noticias al menos en Francia, Bélgica y Barcelona.

Según la escritora Nadine Lacayo, esta acción lúdica autoconvocada que ha roto tabúes, es una reivindicación ante la represión impuesta por una dictadura que nunca ríe, capaz, solamente de emitir mensajes violentos y amenazantes.

Paralelo a estas acciones, la rebelión cívica ha estado salpicada de personajes e íconos nacionales como las máscaras de Monimbó, los personajes rebeldes Caperucita Roja y la Comandante Macha, los altares de la Virgen, las flores coloridas, barquitos de papel con mensajes, doña Flor que siempre viste de traje típico en las marchas, don Alex que corre por toda la ciudad exigiendo la salida de Ortega, doña Coquito, vendedora de la calle que apoya la lucha regalando bolsitas de agua, -estos tres señores ya han estado presos-, hasta el perro Firulais, personaje imaginario encarnado en los perros callejeros que rondaban los tranques.  CAPERUCITA /  PERSONAJES

En resumen, para yo poder ayudar a mi país, necesito estar bien emocionalmente, debo practicar la actitud positiva hasta que se convierta en parte natural de mi personalidad y eso requiere del buen humor y de reír. Recuerda, primero  ponerte la mascara de oxigeno vos para luego poder ayudar a los demás. 

EXPERTAS EN COMUNICACIÓN HABLAN SOBRE EL FENÓMENO DEL PICO ROJO Y SOBRE LA RISA COMO MÉTODO DE SUBVERSIÓN

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